jueves, 9 de febrero de 2012

Érase una vez

Naciste de la casualidad, del amor a la locura y la curiosidad. Naciste de lo desconocido, semilla fértil de mis entrañas. Creciste con timidez, tomando forma mientras el alma indígena te protegía. Finalmente ella te soltó, se desprendió de ti como las hojas en otoño, aflojando lentamente su mano. Aprendiste a andar, a pisar fuerte y pedir, sin miedo. Aprendiste el valor de la palabra, a conversar, y lo importante que es soñar.

Ahora ya puedes incluso correr, decidir dónde ir, ocupar otro lugar. Pero en vez de eso te sientas delante de mí y me miras, como esperando que pase algo.

lunes, 14 de marzo de 2011

9 horas

9 horas de espera, 9 horas eternas
9 horas de deseos, 9 horas de curiosidad
9 horas de inquietud, 9 horas de dolor
9 horas de alegría, 9 horas de emoción

9 horas como meses en mi vientre la flor más bonita en salir.

viernes, 11 de marzo de 2011

Desde las entrañas

Te amo desde las distintas mujeres que soy.

Te amo desde el corazón, como mujer, de forma sincera, sencilla, inmutable.
Te amo desde mi vientre, como madre, tierna, protectora, dulce y desinteresada.
Te amo desde mi sexo, como rebelde carnal, pasional, íntima, sin miedo.

Te amo simple, desde mis entrañas.

jueves, 3 de marzo de 2011

Un poco más

Agotada se dejó caer, impregnada de barro y con los ojos perdidos en la inmensidad azul.
Ella se mantenía en silencio, más tranquila, sabía que las quedaba mucho por andar.

Sentada en la arena escuchó un fuerte estruendo en su pecho, mientras, el alma indígena la besaba sus ojos vidriosos: "no te preocupes, nadie lo ha oído".

lunes, 7 de febrero de 2011

Queda por hacer...

Hunde sus manos en el barro, lo amasa con fuerza y se impregna el pelo con él, cuidadosamente mechón a mechón, como si de una frágil cerámica se tratase. Se unta la cara, bajando por el cuello hasta los pechos, definiendo con delicadeza los contornos.

Se agarra el alma indígena, que se sacude violenta, está inquieta. Prosigue con la fertilidad de su vientre, vibrando con cada caricia. Y ella se retuerce cada vez más, con cada sacudida grita, amenaza que se marchara si no la escucha, está cansada…

martes, 7 de diciembre de 2010

Lo que me queda.

No entiendo tus palabras, no grites, siguen siendo inconexas, sin acabar.
No sé en qué momento de nuestro camino decidiste construir el tuyo propio que yo sólo podré ver de lejos, y a veces ni eso.
No entiendo el paralelismo que nos separa, cuándo se creó ese abismo que sólo lo llena tu voz cuando te enfadas.
No entiendo tu naturaleza, tu inconsciencia destructiva ni las razones de la misma.
No entiendo nada.

jueves, 11 de noviembre de 2010

"Camino hacia el oeste"

Sufrimos una crisis, una crisis de ansiedad ante lo desconocido, una crisis de personalidad ante los problemas.
Sufrimos de culpabilidad por un perdón, sufrimos de amor. Sufrimos de rechazo por una aceptación, incluso sufrimos por aquello que no podemos decidir o controlar. Sufrimos de ausencias y pérdidas.
Sufrimos de todo... cuando de lo que realmente sufrimos es de libertad.